Ayer quedé con mi amiga May, después de mucho tiempo de dejadez sin llamarnos.
Ella y yo estudiamos juntas y poco tiempo después de conocernos y de saber mas o menos de la vida de la otra nos enteramos de que su novio y el mío también habían estudiado juntos, pero de pequeños. Desde entonces nos hicimos muy amigas, aunque curiosamente nunca llegamos a salir en parejitas.
Ahora su novio de entonces y mi novio de entonces son nuestros ex-maridos. Nos separamos, sin saberlo, al mismo tiempo y empezamos nuestra recién estrenada vida soltera juntas otra vez. Fue a ella a la única a la que le conté mi historia, cuando empezó, con éste al que no quiero nombrar. Y me entendíó, porque es mi amiga.
Ayer la puse al día y se le quedaron los ojos como platos. Me dijo que no se esperaba que llegásemos a romper, con lo enamorados que se nos veía.
Yo le dije, que una putada tras otra, una mentira tras otra, acabaron con todo ese amor y lo transformaron en rabia.
Intentaba animarme, cuando de repente se dirije a mi un señor de unos 50 años, vestido como si tuviera 30 y me dice: tienes una imágen perfecta para lo que ando buscando, ¿alguna vez pensaste en trabajar como modelo?
Pasaron unos segundos en los cuales tuve intención de insultarlo, antes de contestarle: solo cuando tenía 12 años; pero finalmente decidí estudiar una carrera y no tener que posar desnuda.
Me dice que lo lamenta mucho y se va.
A continuación May y yo montamos un escándalo en la calle con la risa y los comentarios jocosos que nos salieron por la boca. Creo que estuvimos gastando bromas sobre situaciones imposibles durante 1 hora.
Cuando nos cansamos, entramos en un Centro Comercial a mirar ropa y dándonos una vuelta, vimos que en la plaza había una especie de presentación de un programa de actos que iban a tener lugar los próximo días. Un grupo de niñas anuncio posando en un lado y en el otro una mesa con gente con micrófonos delante.
Pero ¿por qué me pasan a mi estas cosas????????????????
Uno de los sentados delante de los micrófonos era el que me había abordado un par de horas antes y lo presentaron como el gerente de la empresa de marketing noseque.
Me puse roja, roja, rojísima y le dije a May ¡vámonos por favor que si me ve, me caigo aquí mismo!
Aún no se me ha ido la sensación de verguenza y ridículo, y encima la May de los cojones (como diría Lisbeth Salander), se ha pasado todo el día mandándome mensajes siguiendo la broma de ayer.