Ahora q se acaba el verano, en teoría la mejor epoca del año para mi, me doy cuenta de que ya no le echo de menos. De que estoy bien sola. De que me encanta llegar a casa y que sea solo mía, y hacer lo que me de la gana. Y llega la noche y pienso en lo a gusto q estoy en la cama sin tropezar con nadie. Creo que ya me he olvidado por completo de lo que viví con él.
Pero................... sigo sin estar bien. No me quito de encima la sensación de que es tarde para muchas cosas. De que he perdido mucho tiempo. De que he dedicado mucho a los demás cuando debía haber hecho caso a mis necesidades.
No sé como quitarme esto de la cabeza y realmente necesito hacerlo porque me está afectando mucho.
Platónico ya ha empezado a trabajar aquí y se ha mudado. Hemos quedado unas cuantas veces y veo q insiste mucho en repetir. Pero por mi parte no noto nada de nada. Solo ganas de tener un amigo con derecho a roce y con quien salir a divertirme.
Es que además, no me encaja para nada con el Platónico que yo conocí. Que solo pensaba en salir, en hacer deporte, en un montón de novias diferentes y se movía entre gente de todo tipo. Éste está centrado, equilibrado y parece muy sensato.
Parece todo demasiado perfecto y no me acaba de convencer. Es un cambio demasiado radical y me espero cualquier sorpresa. Pero es demasiado pronto para sacar conclusiones así que tendré que quedar con él mas veces para ir averiguando donde está el gato encerrado.
Llevatelo
Hace 16 años